Això si què és Bolonya i l'AGCS

Algunas claves para entender el porqué del proceso de Bolonia
La mundializacion y la educacion formal.

Modelos educativos y sistemas de dominación social

Nuestro gran maestro de la sociología de la educación, Carlos Lerena, nos había dejado claramente especificado el sentido de las diferentes reformas universitarias españolas que habían ido acompañando a los sucesivos modelos educativos: el escolástico, el liberal y el tecnocrático o tecnicista3.

Los tres modelos comparten y asientan una misma estructura del sistema de enseñanza como "institución facultada mediante una delegación de poder, otorgada en última instancia por las clases dominantes, para imponer e inculcar una particular cultura como legítima y auténtica, cuerpo de especialistas que encuentra en dicha institución la fuente y respaldo de su autoridad, funcionarización de ese sistema de agentes, continuidad y homogeniedad de la inculcación y, por último, examen y diploma" (Lerena, 1986:110).

Dentro de esto qué menos que prepararlo todo para la educación-mercancía. Para eso fue la arquitectura de la Cumbre de Lisboa (año 2000). El llamado proceso de Bolonia para la educación superior no es sino una (privilegiada) herramienta a su servicio.

La última reforma universitaria en España

En el año 2001 el Gobierno del PP lanza primero el Anteproyecto de Ley Orgánica de Universidades (LOU) y más tarde el propio Proyecto de Ley. Se reconoce en él que el nuevo espacio europeo de enseñanza superior requiere de "un nuevo modelo universitario que facilite la 'competitividad' internacional de las universidades", así como que "la 'sociedad del conocimiento' reclama una mayor flexibilidad en las estructuras organizativas de la enseñanza". Como puede verse, un rosario de lugares comunes plagiados de los documentos del mundo empresarial.

No obstante, detrás de la fraseología empleada se manifiestan (explícita o en algunos casos todavía veladamente) los objetivos perseguidos (que no son otros que los queridos por las grandes empresas e instituciones económicas multinacionales y en general, el gran capital):

 La supeditación del sistema universitario al mundo empresarial, bajo la retórica del control de "la sociedad" sobre el sistema universitario, así como el pretendido "dinamismo" de éste. Se consolidan reglas de racionalidad mercantil entre los Centros de enseñanza superior.

 Selección de la financiación de los productos e investigaciones en que las empresas puedan estar interesadas. Esto es formulado como "financiación por objetivos"15.

 Jerarquización y división del profesorado entre órganos de gestión y de representación y control. Los sistemas de elección de cargos y órganos universitarios pasan a ser más propios del carácter censitario que de auténtico sufragio universal, al otorgar diferente representación a unos cuerpos docentes y a unos estamentos que a otros. Se consagra así una explícita desigualdad (o diferenciación antidemocrática) entre el profesorado (con la consiguiente primacía de intereses de rango), así como la ya tradicional entre éste y los demás estamentos universitarios (PAS y estudiantado). Asimismo, la composición y formas de elección de los órganos de gobierno, como por ejemplo el claustro, facilita la sumisión a intereses políticos y económicos (aunque en el papel se tildan de "sociales"), ajenos al mundo académico16.

Profundización, enlazando con lo anterior, del control político-empresarial (teniendo en cuenta que el mundo empresarial también domina la política, es casi una redundancia) en la dirección y administración universitaria, por su incrementada presencia en sus órganos rectores. Con la consecuente drástica pérdida de autonomía y autogestión bajo la falacia del control "social" de la calidad.

 Competencia entre centros universitarios por un alumnado definitivamente concebido como cliente. Vedetización de sus ofertas para ganar en capacidad de atracción (lo que quiere decir que aquéllas deben hacer gala de una convertibilidad mercantil lo más inmediata posible).

? Aumento de las figuras contratadas temporales y en general de la precarización laboral del profesorado, con una sostenida eliminación de las plantillas estables.

 Establecimiento de esa comisión evaluadora externa (Agencia de Evaluación y Acreditación) de la que ya nos hablaban los informes de los organismos multilaterales. Se crea en realidad, bajo pretexto de fomentar la "innovación", "competitividad" y "mejora" en las Universidades, un órgano fiscalizador y discriminador de aquéllas según sigan o no los parámetros mercantilistas de la globoeducación.

? Curricula y titulaciones cada vez más a la medida de las grandes empresas. Las posibilidades de real cumplimiento de los objetivos que tienen trazados las Universidades pasan a depender crecientemente del sector privado (con lo que las "libertades de cátedra, investigación y estudio" van quedando como mera retórica en la práctica).

A todo lo anterior se une el incremento de la presión sobre el rendimiento del estudiantado, con un sistema de créditos parangonable a la intensificación del trabajo en el sistema productivo. Se garantiza en general la carencia de tiempo para que el estudiantado pueda madurar lo recibido o gestione sus recursos intelectuales en actividades investigadoras o de reflexión fuera de las clases regulares. Seminarios paralelos o cualquier otra actividad que no tenga rédito en créditos, quedan en la práctica desterrados, dejando expedito el camino, en definitiva, al pensamiento reproductor (ver sobre esto, Piqueras, 2000).

Se produce un aumento de los tiempos de dedicación y permanencia en los centros, con prolongación de horarios, que termina haciendo más difícil de nuevo la participación de las clases trabajadoras en la Universidad presencial17.

Se pretende, además, todo un sistema de diferentes mecanismos de financiación para que sea el estudiantado el que termine pagando sus propios estudios, hipotecándose para ello durante una buena parte de su vida con las entidades financiadoras, en su gran mayoría privadas.

Por otra parte, para hacer frente a la otrora incómoda agitación estudiantil se ha venido dando en las últimas décadas una disgregación geográfica de los Campus y Facultades, impidiendo la concentración masiva del estudiantado y por ende sus posibilidades de reconocimiento mutuo y la visibilidad de sus problemas o conflictos comunes.

El diseño "funcional" de edificios y las disposiciones de aulas, despachos y oficinas en forma celular o aislada, dificultan las posibilidades de reunión dentro del mismo Campus, y evitan los grandes espacios de encuentro estudiantil, e incluso el aislamiento del propio profesorado entre sí.

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